Siempre nos enamoramos de alguien que no se enamora de nosotros,
alguien a quien queremos pero que no te quiere de manera especial,
alguien que te llama la atención y que tu no se la llamas,
alguien en la que gastamos todo el tiempo posible, pero que no lo gasta en nosotros,
supongo que la suerte no existe y el destino tampoco,
el destino es solamente lo que construimos de manera inconsciente con nuestros actos,
una relación de amistad no surge por cosa del destino ni el tiempo,
surge por una conexión directa de dos personas, un vinculo fuertemente unido entre ellas,
que se nutre por las acciones que realizamos hacia esa persona,
los sentimientos,las palabras y las formas de tratar a esa persona,
nadie nace solo, nadie sale de nada y nada es lo que tenemos,
siempre que no nos esforcemos por cambiar ese vínculo,
pero los vínculos también se pueden formar de manera inconsciente,
de manera involuntaria, al conocer a una persona.
Cuando dos personas concuerdan y se sincronizan perfectamente,
no basta mas de una hora para que formen un vínculo mucho mas fuerte
que el de una persona que conoces un año, y que nunca te has entendido con ella,
esos vínculos son los menos abundantes y por los que mas sientes curiosidad,
después están los vínculos que desde hace tiempo no son lo que eran,
y que siempre te esfuerzas por que recuperen el mismo brillo que poseían
por los que mas te esfuerzas, es decir, con los que menos consigues,
abre los ojos,a nadie le interesaría gastar su tiempo de manera especial en tí, pero,
se trate de un vínculo directo, o de un vínculo que se ha formado a lo largo del tiempo,
no hay mejor vínculo que el que creamos nosotros mismos en soledad

No hay comentarios:
Publicar un comentario